
Con felina mirada, y labio desatado acercas tus ojos a este mi cuerpo asfixiado . Sinuosa tú que pareces querer tentarme y no ser responsable, pues con la labia (y los labios) de un dios, encadenas mis pensamientos. Cortando la sangre, aumentando la presión, haciendo sudar y delirar, mi cuerpo tirita y los impulsos aumentan y el pensamiento y la razón, se desequilibran.
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