
La
marquesita se viste de seda,
se peina y repeina la larga cabellera
y con cuidado y sosiego escapa por la parte trasera
del castillo blindado, a prueba de Esproncedas.
La marquesita frecuenta tabernas, la vereda,
de caza mayor, de turbia camarera,
navajas,vinos, furcias, sin ser ella claro, ramera,
y revolotea con astucia buscando...claro,Esproncedas.
¡¡VIVA,VIVA,VIVA!! Claman los hombres,
¡¡PUTA , MALA MULIER!! Las mujeres,
Pues en esta España, las cosas son así, señores.
Que para gusto de hombres, sin faltar renombres,
habrá marquesitas bien cuidadas y ricas entre paredes,
por que claro, todos sabemos que putas, en España, las mujeres.