Es difícil adentrarse en el "cortex" de la bestia, aceptarla y convivir con ella, tragarte el orgullo, morirte del asco sabiendo que no hay mas que hacer, más, es difícil también revelarte a ella.Pobre ilusión, atisbo encadenado y sodomizado brutalmente donde cabe la idea de un cambio, una sublevación, imponer el idiota orgullo y la personalidad escalofriante, falsamente fría y meticulosa. Y cuán cruel es dejar de echar ácido en las heridas con la promesa de parar, y volver a hacerlo furtiva y cobardemente . Cuán cruel es ser esperpento atado a una piedra del parnaso.